Aprendiendo a soltar

Definitivamente éste fue uno de los años que más me ha enseñado hasta hoy y estoy segura que aún no sé nada de la vida. Pero si alguien me hubiera contado solamente la mitad de lo que iba a vivir, probablemente no lo hubiera creído ni estaría escribiendo ahora. 

Este año conocí y entraron a mi vida personas de esas que parecen ya no haber, o más bien, de esas que ya no nos tomamos el tiempo de descubrir. Pareciera ley de la vida que para que unos entren otros deban salir, pues un año más, mi círculo de amigos se hizo más pequeño. Y ahora, empiezo a verlo cómo el proceso en el que se separa el oro de la arena y las piedras. No tengo ni idea de cómo es ese proceso exactamente, así como tampoco entendía en su momento por qué muchas de esas personas tenían que irse.

Me enamoré con toda la extensión de la palabra y amé de formas que tenía guardadas muy dentro de mí. Pero descubrí que no debería existir amor más grande que el que se tiene por una misma, pues sólo una persona te va a acompañar hasta el último instante y esa eres tú.

Recibí consejos y palabras que llevaré guardadas por siempre conmigo. Me di cuenta del poder que tienen los abrazos y que no hay mejor remedio para las lágrimas que sentir a los que más quieres cerca.

Más de una vez llegué a sentir que el camino se hacía muy estrecho y comprobé que nunca sabes de dónde vas a sacar las fuerzas que necesitas hasta que, sin darte cuenta, ya estás del otro lado. Experimenté las emociones más altas y más bajas en distintos momentos. Me sentí amada y en otros momentos completamente sola. Viví la impotencia de lo injusto y en más de una ocasión llegué a pensar que muchas preguntas vienen sin respuestas.

Guardé historias que ahora son sólo para mí.

Si me preguntaran: ¿Con qué te quedas de éste año? Respondería que con todo y nada. Me quedo con esas personas que se quedan también y con quienes espero seguir escribiendo infinidad de historias. Pues al final, sólo nos llevaremos los recuerdos que nos hicieron sentirnos vivos y enamorados de la vida.

Me siento agradecida y bendecida con la vida, y aunque no lo entiendo todo, confío en que lo mejor está por venir. 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s